La Tragicomedia del Equipaje

Gracias a varios de los nuevos seguidores, decidí realizar esta entrada de la “nueva era” de Vamo’a Viajar. He estado trabajando en sacar este proyecto y lo menos que pensé es que incluiría una tienda. Para mi ha sido un proyecto muy emocionante. La tienda ahora hasta cuenta con una colección de ropa con diseños exclusivos dedicada a ti... viajer@. Y ahora la información que encontrarás aquí te va a entretener y a la vez espero que te ayude en el proceso de vivir tu aventura.  

Durante este proceso de viajar y decidir compartir lo que hago he conocido gente fascinante y también gente muy interesada en algún día hacer lo mismo. Cuando conozco a alguien así, la pregunta es la misma, ¿qué me llevo? O más bien se convierte en la incógnita de ¿cómo empaco todo lo que me quiero llevar? Esta entrada contestará esta pregunta utilizando mi caso como ejemplo.

Así que, a ti buscando alternativas, ya seas primerizo o más experimentado – NO te puedes llevar todo eso que estás pensando. Lo sé, acabas de pensar en cerrar la página ante tan dura realidad. ¡Ja! Te cuento mi historia.

Mi primer viaje internacional lo hice en el 2011. Mi sueño era que para mis 30’s ya debía conocer Barcelona. Sinceramente entre el miedo de hacer las cosas sola y el no tener la iniciativa de guardar dinero para hacerlo, no se dio antes de los 30. Pero cuando ya tuve 30 todo cambió y por cosas de la vida, que pueden leer en mis entradas anteriores, llegué a Barcelona el 19 de noviembre de 2011 (ese es el sello de pasaporte que ven en la Colección Mi Mundo). ¡Eeeessssooo! Qué emoción tan enorme. Primeramente llegué a Barcelona para conectarme a Pamplona donde pasaría mayor parte de mi tiempo. Yo resido en Orlando FL. Así que mi vuelo (el más económico que encontré) fue Orlando – Miami – Barcelona – Pamplona. Después de la travesía entera, que fue de aproximadamente 12 horas, cuando llego a Pamplona (casi a las 9 de la noche) me dejan saber que mi equipaje no llegó conmigo. ¿Qué que? Yo iba ya asustada por que era la primera vez que viajaba absolutamente sola a un lugar donde no conocía a nadie y como no sabia empacar, no tenía NADA conmigo. Si, exactamente eso… NADA. Solo mi cartera y un pequeño bulto con mi iPad y una libreta, ya que iba a tomar unas clases esa semana.

Era noviembre en Pamplona. La temperatura era fluctuante entre los 60 y 40 grados Fahrenheit. Mi atuendo era de una camiseta de manga larga, una camiseta de manguillos debajo, unos mahones y la ropa interior. Medias y botas. También llevaba una gorra, una chaqueta ligera y una bufanda.

Así me vestí por 3 días. Al día siguiente de mi llegada me dejaron saber que debido a ciertos percances en el aeropuerto de Miami, debido a que mi equipaje era tan grande, aún estaba allí. Solo me garantizaban tenerlo en algún momento de esa semana. HORROR. Bueno... haciendo el cuento largo ya corto, tuve que lavar la ropa al menos una vez durante mi segundo día porque ya llevaba demasiado tiempo con ella.

Hotel Don Carlos Pamplona Area

La lave en el lavamanos del baño y la tendí en la ducha. Se imaginarán que las sábanas fueron mis pijamas. No tenían el calentador del aire prendido, así que la temperatura era casi la misma de afuera. Ese día la temperatura bajó a los 40 grados. Para el momento en el que llegué a Barcelona tenía casi bronquitis.

¿Entiendes ahora por qué no te puedes llevar TODO? Mi situación final (no poder disfrutar Barcelona a plenitud durante ese primer viaje) está directamente relacionada con mis desiciones a la hora de empacar.  

Empacar no es muy difícil. Eso lo se hoy. Por eso es bueno que entiendas que es un proceso al que le debes de poner atención. Así que para que la historia no se repita contigo… aquí te cuento la historia y los procedimientos que he aprendido a la hora de empacar.

7 puntos claves que podrían cambiar la Tragicomedia del Equipaje. Recuerda que voy partiendo de la premisa de que quieres ahorrar dinero. 

#1 – Conoce el área que visitarás de antemano: Esto no es difícil hoy día con el maravilloso Google Maps. Todo lo puedes saber. Cuando planifiqué mi último viaje a Europa estaba obsesionada con saber las rutas desde cada rincón. Esto incluyendo las escalas de los aviones o trenes y el tiempo que pasaría allí. Esto me daba una idea de la transportación que tendría que utilizar. Si caminaría a pie, si debía de subir cuestas, si estaría frío, caliente, bajo techo, a la intemperie, etc. ¿Por qué es bueno saber todo esto? Bueno, hay 3 cosas muy importantes en la que esto influye: tipo de bulto o maleta, ropa y calzado. Si vas a caminar mucho con tu equipaje necesitas algo cómodo. Si vas a tomar taxi necesitas algo más pequeño y ligero para que no te cobren tanto. Si vas a tomar autobuses en algunas partes del mundo no puedes tener mochilas (al menos no las puedes dejar en tu espalda) o no tienen compartimientos grandes para equipaje. Si vas a caminar sobre camino rocoso no deberías exponer las gomitas de una Louis Vuitton. ¿Me sigues? Entonces todo eso influye en el tipo de maleta o bulto que adquieras o que vas a llevar. También así entiendes lo que llevas dentro.

#2 – Conoce el clima: Si la temperatura esta fría la idea general es que necesitas más ropa y si está caliente la ropa es menos (esto no es real, pero sí lo que la mayoría piensa). Depende de tu tamaño de calzado también puedes entender el espacio que necesitas. En mi caso (tamaño 13 de mujer), esto siempre es un dilema. Necesito mucho espacio para mis zapatos, lo que limita la cantidad de calzado que me llevo y tengo que ser más estratégica a la hora de empacar. Sinceramente, puede ser un problema si no conoces la temperatura y el área. ¿Funcionan unas “flip flops” durante todo tu viaje o necesitas botas de excursión? Al final la investigación se reduce a entender el espacio que necesitas para lo que te tienes que llevar (nota que al subrayar la palabra tienes indico que no necesariamente es lo que quieres llevar). 

#3 – Compra inteligente: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Pues este mismo dilema parece repetirse aquí si no sabes qué hacer primero – ¿comprar lo que te llevas dentro de la maleta para saber cuál tipo de bulto comprar, o comprar el bulto o maleta primero para saber qué te llevas? Pues fácil…consulta tu presupuesto. ¿Por qué? Quizás puedes utilizar un bulto que ya tienes y ahorrar una nueva compra. También recuerda esto: cuando llegue el momento de enviar tu equipaje o llevarlo contigo en un avión, tú serás quien cubra el gasto que conlleve. Así que tienes que ya de antemano debes de entender cuál es el limite que la aerolínea que escogiste permite. Así que sales mejor investigando esto de la aerolínea, antes de comprar tu pasaje, si para ti es importante. De esto se trata comprar inteligente. Recuerda que las ventas especiales tienen letras pequeñitas. Lee todo.

Si eres como yo que ahora prefiero economizar hasta el último centavo y disfrutar hasta el último minuto, empieza a usar la matemática a tu favor y haz de la investigación un proceso sagrado. Equipaje grande no entra contigo en la cabina principal, significa que ya tienes que pagar (usualmente los vuelos internacionales no te ofrecen un equipaje gratuito y este es más pequeño depende del país al que vayas). También significa que tienes que esperar más una vez que llegues al aeropuerto. Adicional a esto, tu equipaje estará en otras manos… sí, todo esto lo debes considerar.

La segunda vez que viajé a Barcelona (fui también a Valencia, Paris, Oslo y Copenhague) Estuve viajando 13 días. Como conocería varios lugares nuevos, o sea - varias escalas/ conexiones, mi corazoncito no podía con el dolor de pensar que mis fotos saldrían con la misma ropa en dos países porque mi maleta se perdiera (sí, lo acepto - una razón no tan humilde ¡pero ahora fácil de arreglar con bufandas!). Tampoco tenía presupuesto para comprar ropa nueva si esto sucedía, así que decidí aprender a utilizar mi espacio.

Para ese viaje compré un pequeño bulto marca High Sierra. La razón principal por la que adquirí este bultito (sin investigar de antemano) fue porque salí a comprar un bulto liviano y pequeño. Me cegué con lo que aprendí en ½ hora de investigación y fui por él. El bulto se transforma porque tiene ruedas pero también se carga como mochila. Es pequeño y lo podía llevar conmigo como “carry on”. Es negro y no se ensucia fácilmente. Excelente material. Pesa menos de 3 libras. Costó $70 en un especial de mitad de precio. Con las ideitas para empacar que aprendí en mi investigación (lo comparto en adelante) – y paciencia – fui capaz de llevar 20 libras de mi vida en ese bulto por 13 días. ¡Genial! Pero… que difícil era transportar ese bultito. Estaba tan lleno que no se balanceaba bien si quería utilizar las ruedas y si lo llevaba como mochila me dejaba unas marcas increíbles en los hombros porque no tenía soporte alguno. Además que con este bultito, llevar otra cartera (aunque fuera más pequeña) fue muy incómodo. Para el último viaje que hice, en el que visité 14 ciudades (en 8 países) por 43 días durante el invierno, tuve que hacer una mejor investigación.

Conocí a unos viajeros espectaculares de Canadá que me recomendaron muchas opciones, y me dejaron saber que debido a mi particular estilo de viaje (a lo local, quedándome en casas de locales y tomando diferentes tipos de transporte pero intentando caminar lo más posible), yo necesitaba una mochila grande con soporte en la espalda. También hice investigación en la página de expertos como Rick Steves y consulté diferentes blogs y conversaciones en línea de amantes de aventuras como la mía, así como la gente que utiliza CouchSurfing y Airbnb. Cuando comencé a investigar las diferentes opciones que todos presentaban me di cuenta que esto era un lujo necesario. Encontrar el bulto perfecto no es tarea fácil y tampoco es económico. Bueno, si haces una buena compra sí será económico al final porque le sacarás todo el provecho posible por mucho tiempo. Así pensé. Comencé a planificar mi viaje en verano. Para octubre tenía mi ruta y compré el pasaje principal (el de ida y vuelta a mi casa). En noviembre encontré finalmente el bulto que había estado esperando después de toda la investigación. Como mi cumpleaños es en noviembre (al igual que el famoso Viernes Negro) aproveché el especial y me hice este regalo. El bulto tenía un costo de $260 y lo adquirí por $200. Es un Osprey modelo Aura 65 color plateado (gris muy claro). Ese es su único defecto: es gris claro por fuera y violeta por dentro. Aunque es hermoso, y es suficientemente fácil de limpiar, su color hace que todos noten mi larga travesía. Lamentablemente el bulto solo viene en 2 combinaciones y esta fue la opción más neutral (y lo acepto – la que me encantó). A parte de eso, este bulto es espectacular. Estuve viajando con él 43 días… días en los que me tocó estar de pie en trenes, caminar por nieve, subir 10 pisos de escaleras, cruzar pueblos a pie, subir y bajar de autobuses… y mi espalda intacta. El bulto parece ser enorme, llevaba 40 libras. Aunque es una mochila, el tamaño no es permitido en la cabina así que tenía que enviarlo por correa. Pesa 4.25 libras. Pero el detalle principal que me hizo adquirirlo fue clave en este viaje: comodidad y eficiencia. El bulto es muy estrecho pero largo. Tiene 3 compartimientos adentro que se pueden abrir o cambiar. Tiene un soporte increíble en la espalda pero no solo eso, este bulto esta especialmente diseñado para el cuerpo de una mujer así que provee un soporte especial en la cintura haciendo que el peso se comparta entre hombros y caderas. Para mi es lo más importante. Ya sé lo que es estar enferma durante un viaje. Debido a que tengo escoliosis en mi espalda, tengo que cuidarla mucho. En mi caso particular era un compromiso con mi salud, y claro está, con mi presupuesto. Me quería sentir bien para disfrutar el viaje. Y así fue. En ocasiones este bulto fue un poquito difícil de poner. Es una mochila y si está demasiado pesada es toda una aventura para lograr poner en la espalda (ver y prestar atención al punto #7). Siempre estaré agradecida de toda la gente que me vio peleando con él, ya casi en la espalda, y me ayudaron a entrar el otro brazo. Sinceramente que el moretón que se me hizo en la mano derecha por querer montar el bulto en mi espalda a la ligera, no es nada cuando considero la comodidad que tuve con este bulto. ¿Ahora entiendes un poco por qué el escoger un bulto es tan importante? Básicamente si tienes ya un posible equipaje en casa, analiza todo lo que he compartido contigo y si tu equipaje actual no cumple con lo necesario para tu viaje... procede a buscar su reemplazo.

IMPORTANTE: Cuando tienes que enviar el bulto por correa, recuerda que debes de llevar un “carry on” que al menos te permita sobrevivir 2 días… más de esto a continuación.

#4 – Entiende lo que vas a llevar: Como ya conoces el área, conoces el clima y tienes tu bulto o maleta (supongamos que decides comprar eso primero o que ya lo tienes), el siguiente paso es saber qué te llevas. La comodidad es clave, el espacio es clave… pero sólo tú y nadie más que tú tiene que entender lo que hay en ese equipaje. Por más que leas, por más que investigues y por más que te aconsejen, siempre terminarás haciendo esto a tu estilo por que cada individuo tiene diferentes necesidades (al igual que diferentes destinos). Por eso aquí te explico como yo organicé el equipaje para mi estadía. Recuerda que mi viaje fue de 43 días a 14 ciudades durante el invierno. Esto es clave para todo lo que me llevé.

Comencé con listas. Si, que “old school” todo ¿verdad? Bueno, yo soy así. Yo logro el orden cuando puedo verlo. Primero hice unas listas pero 48 horas antes del viaje (es cuando comienzo a empacar) cada ítem en mi lista se convirtió en un mapa conceptual. Luego cada papel con su mapa lo organicé en la mesa del comedor y durante los próximos dos días estuve colocando allí todo lo que me llevaría. Por último, la noche antes del viaje, lo puse todo dentro del equipaje.

 

Aquí está el resultado de lo que me llevé para 43 días:

  • “CarryOn”- Esto es lo que me llevo en la maletita pequeña (además de la cartera)
    • Ropa
      • 2 set de ropa interior (la más liviana y fácil de secar)
      • 1 pantalón (sin diseños y neutral– yo escogí un legging negro)
      • 2 camisetas (también sin diseños y color neutral)
      • Pijamas (una combinación de lo antes mencionado camiseta y legging)
      • 2 bufandas livianas
    • Electrónicos
      • Teléfono (asegúrate de mantener en modo de avión o consultar con tu compañía de teléfono sobre tu posibilidad de “roaming” y los costos adicionales)
      • Cargador del teléfono
      • Auriculares
      • Batería adicional del teléfono y/o cargador inalámbrico
      • Enchufe Internacional o adaptadores del equipo que tienes para el país que vas
    • Personal
      • Almohada (la pequeña de avión es la que uso en mi casa para dormir, así que para mí ¡esto era muy necesario!)
      • Cepillo de dientes / pasta (mini)
      • Jabón (opté por llevarme una botellita de 3 oz y comprar más en Europa)
      • Desodorante
      • Toallitas húmedas (wipes)
      • Toalla pequeña (siempre llevo una toalla pequeña de las que se utiliza para secar autos ya que absorben mucho y son livianas y fácil de secar – esto para emergencias, cuando necesites secar o limpiar algo o si te quedas en alguna casa que no ofrece este servicio)
      • Linterna pequeñita (flashlight)
    • Info del viaje
      • Pasaporte
      • Libretita pequeña/ bolígrafo (nuevamente ‘old school’)
      • Información de estadías y conexiones en papel (¡Es importante no depender solo de la tecnología!)
  • Lo siguiente iba en la maleta principal:
    • Electrónicos (lo más importante ya va en el ‘carry on’ pero nunca está demás llevar duplicados – especialmente si no conoces los equivalentes o los precios de los equivalentes en otros países)
      • En mi caso particular, me llevé una mini plancha para el pelo (en realidad era para la pollina).
    • Ropa (Recuerda que debes pensar en comodidad. Evita llevar cosas para estrenar en tu viaje. Lleva piezas que conoces, que son cómodas y que funcionan para el clima en el que estás.)
      • Ropa Interior 10 panties/3 bra (estaba en la misión de encontrar lo más liviano y fácil de secar para poder lavar en cualquier lugar de mi travesía)
      • 5 camisetas livianas de control de temperatura – colores neutrales (esto porque mi viaje fue en invierno – puedes encontrar estas camisetas en cualquier tienda de productos especializados para viaje o acampar)
      • 2 pantalones livianos de control de temperatura – negros
      • 5 camisetas de mangas largas – 3 colores primarios y 2 neutrales
      • 5 pantalones – diferentes colores pero todos el estilo ‘legging’ y de material liviano (la ventaja de este tipo de pantalón es que puedes utilizar más de uno si hace mucho frío por que es de un material que estira con facilidad)
      • Pijamas – una más ya que llevaba otra en el ‘carry on’ (camiseta y pantalón)
    • Accesorios
      • Zapatos – En mi caso llevaba unas botas para la nieve y unas “Converse” muy cómodas. También llevé unas ‘flipflops’ que utilizaba para cuando me preparaba e iba al baño.
      • 7 pares de medias (3 especiales de control de temperatura y 4 regulares)
      • Espejuelos adicionales o gafas
      • 3 sombreros (o equivalentes para cubrir la cabeza del frío)
      • 5 bufandas (diferentes colores – las bufandas son realmente importantes en cualquier viaje. No solo son buenas para utilizarse durante el invierno para el frío pero son una pieza de moda que nunca falla y ayuda a que los atuendos cambien en caso de necesitarlo. Yo las utilizo en el cuello, en el pelo, en la cintura, en la cartera/ bulto… etc.)
    • Personal (Esta lista puede ser enorme, pero recuerda que las cantidades varían por el tipo de viaje. Además recuerda que hay muchas cosas muy fácil de adquirir en otros países y otras quizás no. Eso es parte de tu investigación)
      • Ya llevas en el ‘carry on’ – el cepillo de dientes, la pasta, el jabón, desodorante, toallitas húmedas y la toalla pequeña – ¡listo!
      • Si tienes desodorante especial lleva otro (recuerda que el del carry on es el pequeñito).
      • Más toallitas húmedas (especialmente si no sabes la condición del agua potable en ese país – por aquello de bañarte… - claro está, todo esto depende del tipo de estadía que estés a punto de tener.
      • Champú y acondicionador (esto se encuentra fácilmente en muchos sitios si no eres muy particular en cuanto a la marca que utilizas)
      • Cuidado femenino (toallas sanitarias y/o tampones en caso de emergencia – suficiente para 2 días, al igual que toallitas de limpieza)
      • Cuidado de la piel (cremas de la cara o cuerpo – también muy facil de encontrar si no tienes preferencia de marca)
      • Cepillo/ peinilla
      • Prendas – lo mínimo posible (analiza tu viaje, las zonas que frecuentarás etc. No quieres ser el blanco de un asalto por querer estar a la moda, pero tampoco te limites. Intenta buscar un termino medio que te beneficie) Yo lleve unas pantallas y una sortija ambas en plata. 43 días con lo mimso.
      • Maquillaje – ¡Analicen esto muy bien! No vale la pena llevar tanto si ni siquiera tendrás tiempo de usarlo. Considera esos pequeños estuches que traen de todo (¡populares por que se venden mucho durante la navidad!). Combina eso con algunos de tus elementos preferidos (los que nunca te fallan) y listo… sin mucho drama.
        • Yo llevé: BB Cream, rimel, lápiz labial (uno rojo y un lip gloss) y un mini estuche de sombras.
      • Salud (Si tienes algún padecimiento – por más bobo que esto parezca – es importante que te lleves de todo para estar bien. No sabes cuando tengas que usarlo – mucho mejor si regresa a tu casa intacto, que necesitarlo y no tenerlo… ¿no?)
        • Primeros Auxilios (venden los paquetitos ya listos pero esto incluye: curitas, gasas, sobrecitos de toallitas con alcohol y triple antibiótico – este ultimo quizás debas comprar a parte)
        • Medicinas usuales (cualquier medicamento, prescrito por un médico, que necesitas a diario o en caso de algún padecimiento)
        • Medicinas no usuales (para catarro, fiebre o algo que te suceda con frecuencia pero que no esta prescrita por un médico – en mi caso: alergias)
        • Pañuelos para la nariz (era invierno así que sabía que lo necesitaría)
        • Gotas de los ojos
        • Vitaminas
          • Airborne (para subir el sistema inmunológico)
        • Soporte de tobillos (Esto lo necesito de vez en cuando, ¡así que me lo llevé!)

#5 – Algunas cositas adicionales: En el punto #4 te conté lo que me llevé yo, pero aquí también te recuerdo algunas cositas que debes tener en cuenta.

  • Lista de contactos – esto está en mi categoría de ser "vieja escuela". Hoy día mucha gente no recuerda los números de teléfono o correo electrónicos de memoria gracias a que nuestro cerebro alterno (celular) guarda toda esa información. Ten cuidado de este detalle y siempre ten contigo una lista de tus contactos importantes… por si acaso. O sencillamente memorízalos antes de salir.
  • Bulto adicional impermeable - ¿qué que? ¿Otro bulto? Sí, hoy día esto es fácil de lograr por que vienen unos bultitos súper livianos y fuertes que se esconden en unas pequeñas carteritas que puedes guardar fácilmente en tu “carry on” o en tu maleta. ¿La idea de llevarlo? Más espacio en caso de necesitarlo. Impermeable en caso de que necesites utilizarlo para ropa sucia, mojada o transportar botellas si te gusta coleccionar vinos, aceites, vinagre, licores o cualquier objeto frágil que necesites llevar contigo en el avión. Es mejor contar con algo y estar preparado, que tener que incurrir en el gasto adicional durante tu viaje.
  • Merienditas – Es muy importante llevar merienditas por muchas razones. A veces no te encanta todo lo que te sirven en un avión. A veces la comida en el aeropuerto es extremadamente cara (creo que siempre… solo depende de lo que comes). Quizás te tardas en llegar al restaurante o olvidaste que la mayoría de los restaurantes en tu área estan cerrados por que es un día feriado para ellos (eso me pasó en Barcelona un 26 de diciembre). No importa cuál sea la razón… tener unas galletas, barras de proteína, de granola o un sándwich, te puede brindar muchísima alegría en su momento. Nada más hermoso que comida cuando tienes hambre… ¿no?
  • Lo que necesites para calmar el estrés – Un viaje puede provocar algo de estrés. ¡Usualmente solo dura hasta que aterrizas en el país que mueres por visitar! Pero, si tienes algo de ansiedad (aunque sea muy pequeñita), asegúrate de tener contigo lo que te funciona usualmente para despejarte. Recuerdo como logré pasar 3 horas de un vuelo difícil cantando canciones de Gwen Stefani, Adele, Maroon 5, JBalvin y Juan Luis Guerra. En mi caso, la música me relaja… pero no cualquier música. Canciones que puedo cantar porque ya me las sé. En este caso, no iba preparada y las únicas canciones que había bajado a mi celular fueron de esos artistas. Para mi último viaje tomé el toro por los cuernos y bajé mucha música pero también películas y series en Netflix. Esto no solo me relajaba pero me divertía en esas largas horas esperando una conexión. ¿Otras opciones? Leer un libro o revista, estudiar algo nuevo (quizás el idioma del lugar a donde vas o la historia del país), escribir o dormir (no se tú, pero yo soy de las que prefiere estar en sus 5 sentidos en un avión, tren o vehiculo de motor en general – así que para mí dormir debe darse al natural – pero tu escoges que va mejor contigo). También hay opciones de juegos en los que no necesites Internet (piensa que aunque ofrezcan wifi casi en todos lados, si de repente algo pasa y no tienes, ¿qué?). Estos nuevos cubos o ‘spinners” quizás pueden ser una buena opción para ti. Lo que sea para estar en un estado de ánimo perfecto para tu aventura. Piensa cosas lindas… se positiv@.
  • Cositas personales o muy personales – Hablemos honestamente. Hay cosas que en realidad son muy necesarias depende de tu lista de posibles actividades. Si eres una persona soltera que se deja llevar por la pasión en países desconocidos ¡la protección es necesaria! Claro está que no hablo solo de condones, pero de tomar todas las precauciones posibles para no terminar en una situación en la que tu seguridad podría estar en peligro. Ten de antemano a alguien en casa designado para dejarle saber en donde y con quién estarás (en caso de tener una cita). Alguien de mucha confianza para ti, claro está. No es necesario hacer un confesionario electrónico. Basta con poderle enviar a esa persona un nombre, foto y un pin de la localización. Así alguien sabe cuál es tu paradero. Esto podría sonar extremo, pero si no conoces la cultura, el idioma, la gente… siempre es bueno ser prudente. Si te sientes en una situación muy incómoda, vete de ahí. No te pongas en situaciones de alto riesgo (alcohol o drogas) si no tienes a alguien de confianza contigo. Si la situación no se siente segura, NO continúes. Llévate (en papel y electrónicamente) la información de la oficina que representa a tu país en la ciudad o país que visitas. Oriéntate a través de su página web de quién es la persona contacto en caso de una emergencia. Analiza de antemano a qué entidad debes recurrir en caso de emergencia en ese país y cómo dar con dicha entidad.

Quizás no todo va en el equipaje, pero recuerda que de todo lo que te llevas lo más importante que debe regresar, eres tú.

Bueno… ya que terminé el discurso maternal, continuamos…

#6 – Ahora llévatelo, pero llévatelo bien: Pues si ya tienes el bulto o maleta y tienes la lista y sabes exactamente lo que te llevarás, el próximo paso es bastante fácil. El punto es – utiliza inteligentemente tu espacio. Protege tus pertenencias. Estas son algunas de las ideas que he encontrado muy eficientes:

  • Como soy visual, me funciona dibujar mi bulto y básicamente ubicar todo lo que tengo en cada sección donde lo quiero. Inténtalo, quizás te funciona, quizás no.
  • Enrolla cada pieza de ropa lo más apretadito posible. Mi forma de hacerlo dividir las piezas de manera vertical y comenzar a enrollar de la parte más pequeña hasta la más ancha. Intenta mantener la ropa de la misma clase junta. Esto difiere por persona y por gusto. Hay gente que mantiene camisetas a parte de pantalones. Hay gente que prefiere dividir por atuendos, otra gente lo hace por colores o por eventos en donde lucirán la ropa. ¿Qué es lo importante? Que sea fácil para ti. Mi recomendación es que intentes enrollar y analizar el espacio de esta pieza de ropa en tu maleta en el momento en que decidas que te lo vas a llevar.
  • Utiliza bolsitas plásticas. Para mi segundo viaje internacional comencé a utilizar bolsas plásticas que sellan fácilmente (1 galón usualmente) para separar la ropa y los productos personales (un qt.). ¿Por qué? Durante el proceso de tu maleta estar lista para entrar en un avión, a veces pasa por verificaciones adicionales y/o es expuesta a diferentes condiciones de acuerdo al clima. Un equipaje que está en esta situación puede terminar con humedad, desorganizado o a veces el equipaje roto. Para que tus pertenencias no estén expuestas, hay varias opciones. La primera es comprar organizadores para maletas (puedes encontrar hasta las que con la ayuda de una aspiradora succionan todo el aire para crear más espacio). Hay muchísimas marcas y/o diferentes características para este tipo de paquetes. Son fáciles de encontrar en diferentes tiendas por departamento o en línea, y dependiendo de la marca pueden ser muy costosas. En mi caso, me dejé llevar por una mezcla de video blogs y encontré mi mejor alternativa. Utilizo las bolsitas plásticas para mantener el orden dentro de mi equipaje. No solo separo todo si no que también puedo etiquetar cada una para recordar fácilmente qué encontraré ahí. Son desechables, son fuertes, son amplias, son económicas. Me funciona. Para la ropa cualquier tamaño vale, pero para los artículos personales (los envases de 3.5oz) debes de tener las bolsitas de un cuarto de galón. Aquí te enseño mis favoritas.
  • Esconde las cositas pequeñitas dentro de las cosas grandes.¿Alguna vez haz visto las famosas muñequitas rusas (matrioskas) que tienen una dentro de la otra? Piensa en ese concepto. ¿Tienes zapatos cerrados? Piensa en qué puedes guardar ahí (con un papel toalla para absorber la humedad que pueda tener el zapato y una toallita suave de las que se usan para la secadora, para controlar los olores). Si traes regalitos que son frágiles durante tu viaje de regreso, enróllalos en la ropa sucia para mantenerlos derechos y protegidos (así logré traer vinagre balsamico de Modena, aceites de Palma de Mallorca y cristales desde Venecia). Utiliza tu espacio. La ropa sucia no tiene otra razón de ser que llegar de vuelta a la casa. ¿Por que no usarla?
  • Recuerda que el peso del equipaje es importante. Asegúrate de adquirir una balanza (la mejor es una especial de equipaje) para que puedas controlar el peso de tu equipaje. En mi caso, comencé pesando cada pieza que quería llevarme al menos 2 semanas antes de mi viaje por que en mi presupuesto no existía dinero para pagar el sobrepeso de mi bulto. Créeme que esto puede cambiar tu punto de vista referente a lo que te llevas. 

#7 – Tienes que estar preparad@: Para un viaje hay que estar listo, claro está. Y cuando sabes el tipo de equipaje que llevarás y el peso que estarás cargando, tienes que asegurarte de que puedes con eso.

Mi sueño es algún día hacer el Camino de Santiago. Hablando con gente que ya lo ha recorrido aprendí que es muy importante estar en optima condición física para hacerlo. Esto no necesariamente por las largas caminatas diarias, pero por el peso que llevas en tu espalda todo el día en tu mochila o bulto. Ir al Camino de Santiago conlleva una preparación un poco más intensa, pero para cada viaje es igual. Hay que conocer el camino y prepararse.

Prepárate para el tuyo. Piensa en las partes de tu cuerpo que utilizarás más mientras tienes tu equipaje. Tu preparación se basa en tu investigación. Si ya eres una persona acostumbrada a estar activa – ¡genial! Si eres como yo que vivía atada a una computadora en un escritorio y estás sobrepeso, tienes que darte el cariño necesario para tener un viaje exitoso.  

El equipaje puede ser tragedia o comedia (como me ha pasado a mi). Recuerda que aunque vayas solo o con un enorme grupo si estás en control de casi todo lo relacionado a tu equipaje, ya vas ganando tiempo y sonrisas en tu viaje. Y que se entienda el “casi”, por que nada es perfecto… así que si todo no va como planificado respira hondo y sigue disfrutando. Después tendrás historias que contar.

 

Cuéntame la historia con tu equipaje…

Envía tu historia a vamoaviajarkei@gmail.com para la oportunidad de ganar una camiseta oficial de #MiMundoCollection. La historia podría ser publicada en nuestra página. El ganador será anunciado el 1ro de agosto 2017.


Share this post


Leave a comment

Note, comments must be approved before they are published