Las 5 cositas más importantes que te quiero compartir de mi viaje a Montreal


En el 2018 he podido viajar, para mi sorpresa, bastante. Sinceramente no me lo esperaba.


Siempre tuve curiosidad por conocer Canadá pero no pensé que pasaría tan rápido. En mi caso particular este viaje tuvo el bono de pasar tiempo con gente que amo, mi familia. Y todo lo que conlleva tiempito con ellos, en especial con mi sobrina, vale la pena llegar hasta el fin del mundo. ¡Gracias a mi hermanito y mi cuñada por los días más bellos junto a ellos y la princesita de titi!


Bueno, pues les cuento un poquito más de lo que desean saber. Aquí hay 5 cositas que creo debes saber antes de arrancar pa’ Montreal que es la ciudad más grande en la provincia de Quebec al sureste de Canadá (básicamente encima de la frontera entre Nueva York y Vermont). Ah! Y sepan que Montreal es una isla… Si ya lo sabían, ¡super! Ya hicieron su asignación.


Seguimos… 5 cosas que debes saber:



#1 Hace frío

Y hace mucho frío. Mucho. Mucho. Mucho.

De momento pensé que era el detalle de que estoy visitando en pleno otoño. Como les conté por medios sociales, aquí me falló el entrenamiento de viajera en el que he tratado de estar por los pasados 2 años. NO INVESTIGUÉ. Como dice Maluma… ¡Mala mía!

Para que tengan una idea, generalmente los meses de julio y agosto tienden a ser los más calientes en Montreal con una temperatura alta de 79 grados Fahrenheit y la baja en 58. Si, leíste bien. Eso es lo más caliente.

Así que salir del país un 14 de noviembre a 15 grados F, no es algo tan raro. ¿Qué tienes que hacer? Pues como les he contado antes, que no hice ahora, prepararte con la vestimenta adecuada. Yo llevé una camiseta térmica que me funcionó muchísimo y la usé a diario. Si no tienes acceso fácil a una lavadora, quizás necesites más. Estas camisetas te ayudan a conservar el calor de tu cuerpo y hacen más fácil el sentirte caliente en temperaturas bajitas. Mientras estuve en Montreal, llovió, nevó y la temperatura estuvo entre 39 - 15 grados.

No tenía zapatos apropiados para este clima (me lleve un par de Nike Jordan - si, ¡no te rías que son bonitos!) y tenía medias cortitas. Tampoco llevé bufanda caliente, gorro o guantes, los cuales tuve que comprar allá y descuadrar presupuesto. Wepa!

Eso no es lo ideal, pero valió la pena.

Terminé adquiriendo una bufanda hermosa y me funcionó maravillosamente para poder seguir conociendo Montreal.

Así que si eres friolento… prepárate. Que yo no padezco de mucho frío y me estaba congelando.



#2 Visita la Basílica Notre Dame

La Basílica Notre Dame (Basilique Notre-Dame de Montréal) es - como dicen en inglés - “A MUST!” O sea, que no puedes perderte el visitarla. En lo muy personal, soy un poco supersticiosa para estas cosas de visitar centros espirituales. Es como mi momentito de dar gracias a Dios por permitirme conocer ese destino. Agradecer por las bendiciones de la vida, diría yo.

Allí tienes esa oportunidad. Tienes espacio abierto para sentarte y hablar con Papa Dios si quieres. Puedes ir tomando fotos y video por todas las áreas y tienes bastante tiempo para hacerlo.

¿Cómo es el proceso?

Llegas a la Basílica y haces la fila (si hay) para comprar el boleto de entrada. Sólo aceptan efectivo. Si al momento no tienes, hay un banco al cruzar la plaza donde de manera segura puedes sacar dinero. La máquina te cobra 5 dólares canadienses por hacer la transacción con una tarjeta extranjera. El costo de entrada es de 6 dólares canadienses y los menores de 7 años entran gratis. Para que tengan una idea, cada dólar canadiense equivale (al día de hoy 16 de noviembre de 2018) a .76 centavos de un dólar estadounidense.

Hay una opción muy bonita llamada AURA, que es un espectáculo de luces dentro de la Basílica. Yo no lo hice esta vez, pero me indican que es hermoso (puedes verlo en YouTube). El costo de este espectáculo es de $24.50 (dólares canadienses) y debes de reservar en línea con anticipación. (Para ver más ve a auraevent.ticketpro.ca) La belleza de este lugar vale la pena verla en todo su esplendor.


Si vas a la Basílica, aprovecha un tiempito para sentarte en la Plaza de Armas que queda justo al frente. Con 20 grados F, yo lo hice. Y pues… demás está decir que me enamoré de ese lugar. Es hermoso… ¿No creen?

Si aún no ves el video que hice para ustedes sobre esta visita, presiona aquí.



#3 Visita el Barbie Expo

Como niña criada en los 80’s y 90’s, mi mayor fuente de diversión eran las muñecas Barbie. En esa época uno crecía más lento. No había acceso a cosas de adultos tan fácilmente. Yo me viví esa época y tuve muchísimas muñecas que mi Tío Edwin me regalaba para cada ocasión. Logré guardar 50 de ellas que aún están en casa de mis papás. Espero que algún día mi sobrina o si tengo hijas, puedan verlas y disfrutar al menos ese proceso de vestirlas o hacerles el pelo. ¡Que tiempos aquellos!


Cuando supe que iba para Canadá, este fue uno de los destinos que más me interesó. Por el valor sentimental, más que nada. Me disfruté cada momento, honestamente. La entrada es gratis y puedes ver cientos de muñecas Barbie de todas las épocas, formas y colores. Si alguna vez te interesó esto, o vas con una niña, te lo recomiendo mucho. (Puedes ver mucho más de esto en mis HISTORIAS de Instagram, ve al enlace al final del artículo).




#4 Prueba Poutine y muchas otras cositas sabrosas

¡Por poco se me pasa la existencia del Poutine! Es un “revolú” exquisito de ‘gravy’ y carnes sobre papas fritas que te deja queriendo más. ¡Gracias a Dios que tengo amigos en la industria culinaria! Uno de mis más queridos amigos se encargó de dejarme saber sobre este manjar, y corrí a probarlo. Luego me di cuenta que hasta los lugares que no son Canadienses han reestructurado su menú para incluir poutine. ¡Delicioso!

Hay muchos restaurantes en la zona. La mezcla de sabores nórdicos y franceses hacen de la comida canadiense una espectacular y hasta cierto punto saludable. ¡Me encanta!


Aquí te dejo algunos lugares que visité que te recomiendo muchísimo:


Montreal Poutine Este es el lugar perfecto para probar el famoso poutine. De acuerdo a locales, uno de los mejores lugares para ello. Delicioso… ¡el de las 3 carnes es el mejor! (esa es la foto que ves arriba).

 

 

Le Cartet Resto Boutique

Creo que de este nos enamoramos todos. Es el lugar ideal para un desayuno sabroso, diferente y con el toque nórdico y francés que sentirás en muchas áreas de Montreal. Los platos son divinos, café buenísimo y tienen una selección de chocolates de diferentes tipos (muy peculiares) a la entrada. ¡Buenisimo!


Bob’s Café

Este fue el primer lugar que pisé después del aeropuerto. El servicio fue genial e hicieron de todo por explicarme todito (desde lo que significaba algo hasta lo que esto componía en la cocina canadiense). Es un lugar perfecto para un almuerzo ligero y seguir el camino.


NomNom Cantine

Definitivamente este fue mi lugar favorito en Montreal. Los sabores espectaculares y estar allí fue una experiencia linda. La decoración del lugar es hermosa (tienen en el techo forrado de paracaídas de guerra).

Son super creativos con su cocina y los cócteles. Este es el lugar perfecto para pasar un rato chevere entre amigos o familia, hablar, comer sabroso y tener una noche divina.


Chez Éric Resto Bar Spectacles

Aquí llegué por casualidad, buscando un menú más alto en proteínas que en carbohidratos. La comida estuvo espectacular. Está localizado en “Old Montreal” por lo que es perfecto para cenar después de un día de caminatas… para cerrar con broche de oro. El lugar parece tener una vida nocturna muy activa aunque no pude ver nada de esto porque fui muy tempranito. Sin embargo, aún así, la comida valió la pena.




#5 Camina por la ciudad

Montreal es hermoso. Digno de fotos en cada esquina.

Aprovecha el momento.

 

Ve al área antigua… “chinchorrea” en cada café que encuentres (así sea para probar un café o un bizcochito), disfruta el clima (si eres de un lugar calientito como yo, esto es algo rico digno de disfrutarse mientras puedas… ¡algo diferente!).




Puedes aprovechar, al igual que hice con mi familia, y caminar mientras puedas en vez de utilizar cualquier tipo de transportación. Las vías son muy seguras y siempre hay gente caminando. Para distancias muy largas, o que necesites pasar por vías principales, si te recomiendo utilizar transporte. En mi caso, como íbamos con la hermosa muñequita de titi, preferimos Uber la mayoría del tiempo. Pero hay todo tipo de transportación disponible para ti. Desde el aeropuerto ya tienes acceso y la transportación colectiva hasta el centro de Montreal por $13.25. Solo tienes que estar listo para duplicar o triplicar tu tiempo de llegada.

 

Un poquito más...

Un lugar que te recomiendo si vas en primavera o verano, es el Jardín Botánico.

Fue muy lindo visitarlo, pero habían areas claves cerradas en esta época debido al frío. Si vas en primavera podrías disfrutar de un área llena de mariposas y las areas verdes a fuera del edificio están abiertas para el disfrute de los visitantes. Es tremenda opción educacional si viajas con niños. 

Si aún no te decides visitar Montreal, haz tu presupuesto, quítale el polvo al abrigo, ponte las botas y arranca a esta experiencia hermosa que te espera. Desde su comida sabrosa, el clima y los visuales de la ciudad, el viajecito vale la pena. Con la reciente aprobación del Cannabis recreacional, si eres entusiasta o experto en este tema, también puedes considerar Montreal como un lugar para visitar ASAP (¡lo antes posible!). Si no te interesa ese tema en particular, tranquilos, no es algo de qué preocuparse. ¡Gozarás igual!

  

Si quieres ver más de cómo la pasé por Montreal... mira mis HISTORIAS DE INSTAGRAM AQUÍ...


Si sigues alguna de las recomendaciones que te doy en tu viajecito, deja un comentario y comunícate para saber.


Mientras tanto, aquí te recomiendo la camiseta y los accesorios perfectos para tu viaje.


#VAMOAVIAJAR


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