Vamo’a Viajar: Cuando las cosas no salen como esperas.

La primera vez que visité Paris tuve un horrible primer día. Ya al anochecer tenía ganas de regresar a mi casa y olvidarme de este destino. Había comprado por adelantado un recorrido en un bus de dos pisos. Llegué al centro de la ciudad a tomar el bus y había una serie de instrucciones que no me habían comentado anteriormente. Una vez ya en el bus, presencié una escena de racismo en contra de una pareja musulmana de parte del chofer. Fui a un restaurante recomendado y la comida estaba terrible y fue extremadamente cara. El mesero fue extremadamente hostil. Comenzó a llover y no tenía con qué cubrirme, solo mi abrigo. AAAAHHHHH…

 

Básicamente todo esto, pero llorando, fue lo que le conté a mi hermano mientras que, bajo mi frustración, me refería despectivamente de este destino. Muy sabiamente, mi hermanito me dijo: “¿Y todo eso es culpa de París?” Mi hermano había visitado París por primera vez ese mismo año. De hecho, en otro blog comparto que él y mi cuñada salieron del país el mismo día de los ataques terroristas. Tanto él como su esposa tuvieron una experiencia muy linda en París. ¿Qué pasaba conmigo?

 

A veces no entendemos que una experiencia (o varias) aisladas, no tienen nada que ver con los destinos. Algo similar me pasó la semana pasada en Atlanta, Georgia. Tuve la oportunidad de visitar esta ciudad maravillosa por primera vez gracias a entrenamientos de trabajo y pensé que se iba a dar el momento de conocer la ciudad y varios lugares que me interesaban mucho. Para hacer el cuento largo corto, no fue lo que esperaba. ¿Es culpa de Atlanta? No. Al igual que no fue culpa de París. ¿Cuáles han sido los factores en común entre estas dos situaciones? Investigación y expectativas.

 

Creo que si antes de ir a París hubiese indagado más en su cultura y la manera en la que hacen las cosas, mis expectativas hubiesen sido diferentes y ese primer día mucho más ameno. Cabe señalar que una vez me di con esa pregunta de mi hermano (¿Y todo eso es culpa de París?) mi pequeño mundito de turista cambió a pensar por primera vez como una viajera. Se abrió un sentido de aceptación, entendiendo de que todos estos factores no deben afectar una experiencia de conocer una cultura diferente. Es casi como cuando vas de visita a la casa de un familiar. Sabes que no es tu hogar, así que aceptas y entiendes – pero si de verdad eres abierto en tu forma de pensar, disfrutas esas diferencias y la oportunidad que te da la vida de experimentarlo.

En adelante, París me enseñó lo maravilloso que es.

 

En el caso de Atlanta, tuve varias situaciones particulares para las cuáles no me preparé. Si, yo no me preparé. La misma que pudo planificar un viaje de 43 días a 14 ciudades diferentes en 8 países de Europa… no se preparó para un destino a 1 hora de su casa. Para hacer un breve resumen de lo que pasó en Atlanta:

  • Había una lluvia constante gracias a la tormenta Alberto y aunque llevé sombrilla, olvidé llevar zapatos en los que me sintiera cómoda y segura caminando sobre mojado. ¿Alguien más que desconocía sobre las cuestas de Downtown?
  • No verifiqué los horarios de las atracciones que quería visitar. Casi todo cerraba a las 5pm y debido a que los entrenamientos que tomé terminaban muy cerca de esa hora, no pude lograr visitar todo. Por suerte, nuestro entrenador tampoco sabía que todo lo cerraban a las 5pm, así que se comprometió a dejarnos salir más temprano el último día para visitar algunos lugares. ¡Fue así que logré visitar a CNN!
  • No investigué sobre lugares a bajo precio para comer cercanos a mi estadía. Tampoco sobre algún supermercado. Si a esto le sumas la falta de tiempo y el exceso de lluvia, iguala a pagar más de $30 por cada comida. Not good!

 

Entonces… honestamente – fue mi error. Debido a la falta de investigación de mi parte, mis expectativas no fueron las correctas. Lo malo cuando esto nos pasa es que comienza el proceso de solo intentar a lo loco… perdiendo tiempo y muchas veces dinero.

Si logré muchas cosas buenísimas en Atlanta. ¿Lo mejor?

 

  • Comí en el famoso PittyPat’s Porch. Este restaurante que abrió en el 1967 es uno de los más famosos para probar la famosa comida sureña. Comí el tradicional plato de pollo frito, papas majadas, “collard greens”, “Black eye peas”, squash, corn bread, biscuit y muffin. Con ensalada y sweet tea por $24. Sabroso, pero no lo pude terminar.
  • Hice el recorrido en CNN y lloré. El recorrido es para explicarte el proceso de cómo llegan o buscan las noticias. Al final enseñan un video de las noticias más importantes que han cubierto, y ahí lloré como Magdalena al ver tanto a mi querido Puerto Rico y la devastación del huracán María.
 . 
  • Visité el impresionante Jardín Botánico de Atlanta. Esta es una experiencia vital para los amantes de la naturaleza. ¡Lleven batería extra! Vi tantas flores hermosas que ya no tenía celular a una hora de haber llegado.
  
  • Subí al observatorio del Sun Dial Restaurant en el piso #72 del Westin Peachtree en su elevador abierto. Documenté parte de esto en video, pero no pude documentar el subir por el susto tan grande. Ustedes saben que soy miedosa en rehabilitación.

 

A la final, la idea de este blog es darte algunos consejitos de qué hacer (o no hacer) para que todo fluya cuando las cosas no salen como esperas.

 

  • Edúcate. Aprende sobre la ciudad, su cultura, su gente. Oriéntate bien sobre como son. Debería ya dar por sentado que este proceso se da ANTES de decidir viajar a ese lugar, pero no siempre la información que buscamos es sobre la ciudad en general. En mi caso con París, yo quería comida francesa, arte y la Torre Eiffel. Mi búsqueda de información debió ser más extensa.
  • Organízate. Busca los horarios, las rutas, y los lugares que necesitas de antemano. Vale la pena hacer tus recorridos (no solo en tu mente, escríbelo) pero entendiendo que lo puedes cambiar en cualquier momento. No te cases con tu itinerario porque si no se da, te frustras. De igual manera no dejes todo al azar… lleva ya una idea de los lugares a los que te interesa ir. Partirás de ahí.
  • Cuida tu salud. Viajar conlleva conectar con muchísima gente y con ellos… ¡muchísimos nuevos microbios! YEAH – NOT. Como mínimo a dos semanas antes de irte, comienza a tomar vitaminas, a hacer ejercicio y a guardar medicamentos que pudieras necesitar y quieras llevar. Al menos tienes que llevar suficiente de todos los que tomas por prescripción. También es bueno llevar medicamentos para dolores, alergias, catarros ligeros o cortaduras. Esto es especialmente importante en países en los que no conoces la moneda o los procedimientos de los médicos.
  • Verifica las condiciones del tiempo. Importante con todos los cambios climáticos el poder estar listo para casi todo. Y escribo casi porque es imposible estar listo para todo. Pero al menos conocer la temperatura para saber el tipo de ropa que deberías llevar.
  • Llévate cositas “por si acaso”. Bueno… en “cositas” incluyo comida, entretenimiento y/o ropita adicional en tu equipaje de mano. Si te toca esperar 5 horas por un avión, como me sucedió en Atlanta, debes de tener algo para hacer. Estas son las cosas que vale la pena llevar en tu equipaje de mano. Si por cosas del destino – así como mi primera experiencia llegando a Europa – dejan tu maleta al otro lado del mundo, puedes trabajar la situación.

 

No hay nadie que pueda asegurarte que un viaje será lo que tú esperas. Hay tantos factores que podrían ser una influencia en tu experiencia, que lo mas importante es que vayas listo para todo. Ve con una mente abierta para disfrutar todo el proceso y hacer de toda experiencia una de aprendizaje.

Que nada ni nadie te quite tu enfoque en conocer al mundo y tu pasión por viajar.

 

#vamoaviajar

 Para tu viaje perfecto... busca el atuendo perfecto en nuestra boutique.


Share this post


Leave a comment

Note, comments must be approved before they are published

1 comment

  • Hola!!! Muy cierto. Luego de tener “experiencia” viajando en el 2013 viajábamos por primera vez a las Cataratas del Niagara en Canadá. Vino una tormenta ☔️ que inundó todo San Juan, obviamente detuvieron el aeropuerto, cuando el aeropuerto comienza operaciones de nuevo nuestro avión lo habian desviado a Aguadilla,cuando al fin llega a San Juan de noche presentaba desperfectos y no salíamos…. bueno en fin para cuando pudimos despegar ya nuestro vuelo de conexión en Atlanta lo habíamos perdido. No teniamos una muda de ropa extra en nuestro equipaje de mano (básico 🙄) y para llegar a Buffalo tuvimos que quedarnos un día extra en Atlanta hasta que hubiera un vuelo donde nos pudieran acomodar y finalmente llegar a Buffalo sin ropa extra (ves porque puse “experiencia” entre comillas).

    • Esther Vega